Hemingway e Cézanne

«En un fragmento eliminado de su relato El gran río de los dos corazones, Ernest Hemingway escribía a propósito de su alter ego: “Quería escribir como pintaba Cézanne. Cézanne empezaba por emplear todos los trucos. Luego lo descomponía todo y construía la obra de verdad. Era un infierno… Quería… escribir sobre el campo de forma que quedase plasmado como había conseguido Cézanne con su pintura… Le parecía casi un deber sagrado”. En su remembranza de sus primeros años en París, París era una fiesta, Hemingway escribió también sobre la influencia que había tenido en él el pintor francés cuando estaba aprendiendo su oficio: “Estaba aprendiendo de la pintura de Cézanne algo que hacía que escribir simples frases verdaderas no fuera suficiente, ni mucho menos, para dar a los relatos las dimensiones que yo quería darles. No sabía expresarme lo bastante bien como para explicárselo a nadie. Además, era un secreto”.
El secreto estaba en las pinceladas de Cézanne, cada una abierta y de textura visible, con repeticiones y variaciones sutiles, cada una llena de algo parecido a la emoción, pero una emoción profundamente controlada. Cada pincelada trataba de captar la mirada y retenerla y, al mismo tiempo, construir una obra más amplia, en la que había riqueza y densidad, pero también mucho de misterioso y oculto. Eso es lo que Hemingway quería hacer con sus frases. Después de contemplar la obra de Cézanne por primera vez en Chicago, luego en los museos de París y en casa de su amiga Gertrude Stein, lo que deseaba era seguir el ejemplo de esta última y escribir frases y párrafos a primera vista simples, llenos de repeticiones y variaciones extrañas, cargados de una especie de electricidad oculta, llenos de una emoción que el lector no podía encontrar en las propias palabras, porque parecía vivir en el espacio entre ellas o en los repentinos finales de algunos párrafos determinados.»

Início de um texto de Colm Tóibín, publicado na edição desta semana do suplemento Babelia, do El País.



Comentários

4 Responses to “Hemingway e Cézanne”

  1. nb on Julho 19th, 2011 10:44

    olá
    vou iniciar a leitura do “O jogo do mundo” de Julio Cortazar.
    Reparei que atribuiu classificação maxima a este livro, agora gostava de saber como aconselha a leitura do livro?
    obrigada

  2. José Mário Silva on Julho 19th, 2011 10:52

    Caro nb,

    Cada leitor deve escolher o seu método de leitura: aleatório, de uma ponta à outra, aos saltos. Eu segui a ordem irregular dos capítulos (73, 1, 2, 116, 3, 84, etc) sugerida pelo autor.

  3. Ivone Costa on Julho 19th, 2011 11:09

    Comece pelo 7, caro nb, comece pelo 7, sobretudo se estiver a ler o original. Olhe, procure no youtube por “cortázar-rayuela”, ou “rayuela+capítolo siete”. os vídeos são todos vagamente pirosos, mas não veja as imagens, oiça só a voz.

    Depois, recomece por onde quiser.

  4. Gerana Damulakis on Julho 22nd, 2011 22:29

    O jogo da amarelinha é aberto, cada um começa como quiser, mas a sugestão acima (de começar pelo 7) é muito boa.

    Quanto a Tóibín: sou aficcionada pela literatura que ele faz. O mais recente romance, Brooklin, é puro prazer de leitura.

«Tenho a suspeita de que a espécie humana - a única - está prestes a extinguir-se e que a Biblioteca perdurará: iluminada, solitária, infinita, perfeitamente imóvel, armada de volumes preciosos, inútil, incorruptível, secreta» Jorge Luis Borges